¿Que mejor manera de empezar que por el final?
Después de todo, aquello que le da sentido a la vida y no hace humanos, es la muerte. Savater, en su libro Las Preguntas de la Vida (libro que recomiendo mucho para principiantes, como yo, en este mundo del filosofar) comienza también con la muerte y expresa que la máxima diferencia entre todo “ser vivo” y nosotros, es nuestra percepción de la muerte como algo inevitable, estamos concientes de que vamos a morir, y no solo eso – agrego yo – si no que a veces, incluso, elegimos morir.
No es nada nuevo, el hombre esta conciente de su propia muerte y esto lo humaniza ¡pero también puede elegir morir! Alguien podrá alegar que no podemos afirmar que los animales “no sepan que van a morir” (instinto de supervivencia) pero bueno, en mi corta vida, no he visto un perro que se lance a la calle para ser atropellado, o un gato, que cansado de vivir decida no caer parado, únicamente nosotros nos suicidamos, aunque ojo, quizá existan (y si alguien sabe de uno, por favor, ¡haganmelo saber!)
Pero aquí entramos en otro tema importante ¿Vale la pena hablar mas sobre la muerte? A fin de cuentas, todos moriremos y tendremos una respuesta (o nada) Yo creo que no, con reafirmarnos vivos, debería bastarnos para cerrar este asunto y ocuparnos de algo más importante que estar vivos: vivir.

4 comentarios:
Hola Scryptum, desde que el mundo es mundo, muchos han optado por renunciar a la vida y a su reto.
Tal resolución exige o ser un loco o un ser de una vivencia existencial aplastante, la que ha analizado concienzudamente y ha libremente resuelto desembarazarse de ella...y ya. No hay eso creo, que con validez lo pueda señalar. Es su vida.
El suicida por lo regular es depresivo. Su depresión puede ser provocada por causas exteriores, una quiebra econòmica, una tragedia que le haga imposible seguir viviendo, un fracaso de graves proporciones que le haga tomar esa decisión. Cuando es asì le llaman causas exógenas, como que enloquecen momentáneamente y ponen a la mente hacer disparates.
Cuando la depresión no tiene ninguna razòn explicativa que la justique, el suicida goza de "buena salud”. Tiene estabilidad económica. Es querido y aceptado en el ambiente, es hasta una persona talentosa y a pesar de todo decide terminar con su vida, las razones habrìa que buscarla en el fondo, allà dentro de su psique donde algo funciona mal.
Otras veces puede ser que el conflicto existencial aparte de inexplicable es un absurdo casi metafísico. No hay razón que justifique mi existencia, ninguna, y si no hay razòn que justifique un simple existir, mucho menos la habrà que justifique tantos de los tantos contratiempos, reveses y problemas que esa existencia conlleva.
Es como que a uno lo obligaran hacer un trabajo pesado, que ni le van a pagar siquiera. Es como si se decidiera, o lo mandan a efectuar cien veces ida y vuelta una travesía por un camino soleado.
Con todo, y a pesar de los pesares, la vida tiene su razòn, gozamos el vivir y por màs dificultades que se presenten amamos màs la vida, y màs nos aferramos a ella.
¿Estarà en ello parte del Reino?...Estarà en ello el "hambre de vivir y el irrefrenable deseo de no morir?...¿No seremos acaso masoquistas?...Quien sabe. Lo que sì es, hay quienes resuelven salir de este dulce embrollo de la vida...y otros, ni amarrados se les ocurre querer morirse y menos asi....
Es cierto, como señalas, no creo que alguien sea capaz de llega aun nivel de "conciencia" tan alto como para desembarazarse de la vida, lo que trataba de sobresaltar y creo que tal vez no logre, es el hecho de que, pensar seriamente en el suicidio nos reafirma como seres humanos, pues ningún otro “ser vivo” conocido puede hacerlo. Y mas que llevarlo a la acción, creo que la consideración del suicidio como ejercicio y planteamiento a rebatir, es una plataforma para alabar el hecho de estar vivos y poder vivir.
Además, siendo sinceros, hay personas que somos demasiado egoístas como para prescindir de la vida y nosotros mismos :P Soy un vitalista, un amante de la vida, y como tal debo de platearme su contraparte, la muerte. Pero como te decía. . . no me gusta pasar mucho tiempo hablando de ella
Brillante descripción analítica del suicidio y las personas. Es curioso un suicida puede tener muchas razones para cometer su acción, pero nunca es por amor, nadie ama la muerte ¿o si?
El hombre tiende a aferrarse al cabo mas febril y miserable de la vida antes de convencerse de que no vale la pena de que se la viva.
Jose Luis.
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